Números confiables

El banco te pidió estados financieros: 5 señales de que no están listos para presentarlos

Pediste una línea de crédito, un leasing o el financiamiento de una importación, y el ejecutivo te pidió el balance y el estado de resultados de los últimos dos años, más el detalle de deudas. Tu contador te los manda y tú los reenvías. Es el momento en que la mayoría de los dueños de PYME descubre, por boca del banco, que sus estados financieros tienen problemas.

El analista de riesgo del banco no lee tus estados financieros como tu contador: los cruza con tu cartola, con el informe de deudas de la CMF, con tus declaraciones de IVA y con lo que sabe de tu rubro. Cuando algo no calza, no te lo explica: te pide más antecedentes, sube la tasa o rechaza la operación. Estas son las cinco señales que puedes revisar tú mismo antes de enviar nada.

Señal 1: el saldo del balance no coincide con el saldo del banco

La cuenta "Banco" del balance debería calzar con la cartola al cierre, o tener una conciliación que explique cada diferencia (cheques girados y no cobrados, depósitos en tránsito, cargos no registrados). Si nadie puede mostrarte esa conciliación, o si tiene partidas pendientes de hace meses, el resto del balance hereda la duda: si no cuadra lo más fácil de comprobar, el analista supone que lo demás tampoco.

Qué pedir: la conciliación bancaria de cada cuenta al cierre del último ejercicio y del último mes.

Señal 2: las cuentas por cobrar no tienen detalle, o tienen clientes que ya no pagarán

Un monto total de cuentas por cobrar sin un listado por cliente y por antigüedad es una señal para el banco. Peor es que el listado exista y muestre facturas de más de 180 días que nadie ha dado por perdidas: infla el activo, infla la utilidad de años anteriores y demuestra que no hay gestión de cobranza.

Qué pedir: el detalle de cuentas por cobrar por cliente y tramo de antigüedad, y el criterio con el que se provisionan las incobrables.

Señal 3: hay deudas que no aparecen, o aparecen sin condiciones

El banco consulta tus deudas en el sistema financiero antes de leer tu balance. Si el balance muestra menos deuda de la que registra la CMF (un leasing contabilizado como arriendo, una tarjeta de crédito empresarial, un crédito con un factoring, un préstamo de un socio), la diferencia se lee como omisión. Lo mismo si la deuda está, pero sin distinguir la parte que vence dentro del año de la que vence después, o sin tasa ni garantías.

Qué pedir: un cuadro de todas las obligaciones financieras con acreedor, saldo, tasa, plazo, cuota y garantías, y compararlo con el informe de deudas de la CMF.

Señal 4: las ventas del estado de resultados no calzan con el IVA declarado

El analista suma las ventas netas de tus formularios 29 del año y las compara con los ingresos del estado de resultados. Diferencias pequeñas se explican por notas de crédito o por el momento de facturación. Diferencias grandes significan que hay ventas sin facturar, facturas anuladas que siguen contabilizadas, o ingresos de otro negocio mezclados con el tuyo. Cualquiera de las tres le cuesta la operación a la empresa.

Qué pedir: una cuadratura de ventas mensuales entre el libro de ventas del SII y la contabilidad, con explicación de cada diferencia.

Señal 5: el inventario y los activos fijos son un número redondo que no cambia

Un inventario que vale exactamente lo mismo en dos balances seguidos, o una cuenta de activo fijo que solo crece y nunca se deprecia ni da de baja, dicen que nadie los ha contado ni revisado. En una empresa que vende productos, el inventario suele ser el activo más grande después de las cuentas por cobrar: si ese número es una estimación, la utilidad del año también lo es.

Qué pedir: la fecha del último inventario físico y su diferencia con el registro contable, y el detalle de activos fijos con su depreciación acumulada.

Una regla simple

Antes de enviar los estados financieros al banco, responde en una línea cada una de estas cinco preguntas: ¿cuadra el banco?, ¿hay detalle de lo que me deben?, ¿está toda la deuda?, ¿calzan las ventas con el F29?, ¿cuándo se contó el inventario? Si alguna respuesta es "no sé", el banco lo va a saber antes que tú.

Por qué esto no es culpa de tu contador

El contador cumple un mandato: tener la contabilidad al día para el SII y declarar en plazo. Preparar estados financieros que resistan la lectura de un analista de riesgo es otro trabajo, que requiere cruzar lo contable con el banco, con la operación y con el rubro, y que normalmente nadie le pidió ni le pagó. Lo que falta no es un contador mejor: es alguien que compruebe la información antes de que salga de la empresa.

Estas cinco señales son cinco de los ocho criterios que revisa el Índice de Solidez Contable: conciliación bancaria, integridad de cuentas por cobrar y por pagar, deudas financieras registradas, integridad de ingresos, y activos fijos y existencias. El resultado es un puntaje de 0 a 100 que te dice, antes de presentar nada, si tus estados financieros son confiables. Es una evaluación de gestión, no una auditoría ni una opinión profesional sobre los estados financieros.

Qué hacer si el banco ya los pidió

  • Pide una semana. Es mejor entregar estados financieros revisados en siete días que entregar hoy unos que generen preguntas.
  • Parte por la conciliación bancaria y el cuadro de deudas. Son los dos cruces que el analista hace primero y los que más rápido se corrigen.
  • Prepara una nota explicativa de una página. Rubro, estacionalidad, plazo de cobro, uso del crédito y cualquier partida rara del balance. El analista que entiende el negocio pregunta menos.

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